El grupo Stellantis ha lanzado una operación de revisión de 1,3 millones de vehículos todoterreno de su marca Jeep vendidos en los últimos años al haber detectado que en algunos casos hay un riesgo de incendio por un fallo en una conexión eléctrica.
En una declaración transmitida a EFE este martes, Stellantis señaló que se va a poner en contacto con los propietarios de esos vehículos, los modelos Jeep Wrangler y Jeep Gladiator fabricados entre 2021 y 2025 para pedirles que contacten con su concesionario y programen una cita para la revisión.
El problema que puede desatar un incendio en los Jeep Wrangler y Jeep Gladiator fabricados por Stellantis radica en las bomba de dirección de asistencia electrohidráulica
Todo deriva de una investigación interna del constructor que determinó que algunos de ellos «podrían presentar un problema de conexión eléctrica en el cableado de la bomba de dirección asistida electrohidráulica».
La consecuencia es que «en raras ocasiones esto podría provocar el sobrecalentamiento de materiales combustibles, con el consiguiente riesgo de incendio del vehículo».
En espera de que los mecánicos examinen el estado de los coches, Stellantis aconseja a los propietarios que los aparquen lejos de edificios y de otros vehículos.
Stellantis, del que forman parte otras marcas como Citroën, Fiat, Peugeot, Opel, Lancia, Alfa Romeo o DS, fabrica los Jeep Wrangler y Jeep Gladiator en el Complejo de Ensamblaje de Toledo (Toledo Assembly Complex) ubicado en el estado de Ohio, Estados Unidos, donde los exporta a todo el mundo, incluido el mercado español.
