El responsable global de la relación con analistas de IA Generativa en Amazon Web Services (AWS), Albert Esplugas, ha afirmado este miércoles que la sociedad tendrá que acostumbrarse a que en un futuro en «una empresa» haya «500 trabajadores» y «1.500 agentes» de inteligencia artificial (programas de software).
En la presentación del AI Congress, en Barcelona, el directivo de AWS se ha referido así al cambio que representará la IA para el mercado de trabajo: «En un futuro estaremos nosotros y estarán una serie de agentes con los que colaboraremos todos. En una empresa habrá 500 trabajadores y 1.500 agentes» de IA.
Sin embargo, Esplugas ha apostillado: «No se trata de sustituir, sino de potenciar».
Amazon Web Services (AWS), la mayor red de servidores en la nube del mundo, registró este lunes problemas técnicos que provocaron todo tipo de incidencias y cortes en redes sociales, plataformas de juego en linea, sistemas informáticos, páginas webs y aplicaciones, aunque Esplugas no ha hecho referencia a ello en su intervención.
Amazon Web Service insta a cambiar procesos empresariales
El directivo ha centrado su presentación en hacer un repaso de los inicios de la inteligencia artificial, de su evolución y del futuro que ofrece una tecnología que ha catalogado como «el cambio más grande que ha vivido la humanidad» y que está revolucionando la forma en la que trabajan las empresas.
Para ello, las compañías tienen que aprender a integrar la IA en sus procesos, ya que hasta ahora la adopción de esta tecnología solo ha tenido un impacto de media en la reducción de «20 minutos en la jornada laboral», con lo que los trabajadores «alargan la pausa del café», pero sin una repercusión a gran escala.
Por eso, ha afirmado, «hay que cambiar procesos y roles», para que la integración de la IA tenga un impacto relevante en la productividad.
Más allá del impacto empresarial, el directivo ha hecho un repaso sobre las diferentes maneras de utilizar la IA generativa, desde la más simple, que consiste en introducir una orden y que esta conteste con sus propios datos, hasta la que se sirve de la IA para generar contenido masivo con el que a su vez entrenar al propio sistema.
En concreto, ha puesto el ejemplo de las tiendas de Amazon en las que los clientes pueden coger productos y salir sin pasar por caja, gracias a que un sistema que identifica al cliente en la entrada mediante una tarjeta o el reconocimiento de la mano.
Para conseguirlo, Amazon le pidió a la IA generativa que crease «millones» de imágenes que incluían distintas combinaciones de «color de piel, tamaño de la mano y otras características», con las que luego, entrenó a un modelo que era «cien veces más preciso que el reconocimiento del iris», ha explicado.
Darle órdenes a la IA con el pensamiento
Desde un sistema de computación clásico, la IA transicionará hasta «un modelo híbrido» que mezclará sistemas clásicos, cuánticos, fotónicos, biológicos e incluso «neuromórficos», que son aquellos sistemas que imitan mejor a los sistemas neuronales del cerebro y que consumirán muchos menos recursos para funcionar, ha añadido.
Esplugas también ha hablado de los cambios que habrá en las interfaces para comunicarse con la IA generativa, ya que más allá de hablar con ella a través de un chat, cada vez más los usuarios se acostumbrarán a hacerlo con la voz, a través del micrófono del teléfono móvil, por ejemplo.
El directivo incluso ha augurado que los usuarios podrán comunicarse con la IA por medio de la mente, algo en lo que ya está trabajando un proyecto del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), de Estados Unidos, llamado «Alterego» que estudia conectar los pensamientos con la IA.
El IA congress 2025, que se celebra hoy y mañana, aborda el impacto, la soberanía y la sostenibilidad de la inteligencia artificial con una cincuentena de voces expertas, y está organizado por Eurecat con el apoyo de la Generalitat.


