El fabricante de vehículos japonés Honda ha anunciado este jueves que prevé unas pérdidas netas de hasta 690.000 millones de yenes (unos 3.800 millones de euros) en su último ejercicio, que finaliza en marzo de este año, después de cancelar el desarrollo y lanzamiento de tres vehículos eléctricos que iban a producirse en Norteamérica.
En un comunicado, la empresa ha explicado que su decisión de cancelar el lanzamiento de esos vehículos «se tomó como parte de la reevaluación de la estrategia de electrificación automotriz de la empresa debido a varios factores, incluidos los cambios recientes en el entorno empresarial».
En su anterior informe de resultados, publicado en febrero, el fabricante japonés había estimado unos beneficios netos de 300.000 millones de yenes (unos 1.600 millones de euros) para la totalidad del ejercicio.
Honda sería la primera vez desde que es una compañía cotizada que registraría pérdidas
De confirmarse las nuevas previsiones, sería la primera vez que la compañía, con sede en Tokio, registra pérdidas netas desde su salida a Bolsa, según recoge el medio económico japonés Nikkei.
En el comunicado, la empresa ha explicado además que tanto su presidente, Toshihiro Mibe, como su vicepresidente, Noriya Kaihara, han decidido reducir un 30 % su salario mensual durante los últimos tres meses del ejercicio fiscal.
En sus nuevas previsiones, el fabricante prevé anotar unas pérdidas netas de entre 420.000 millones de yenes (2.300 millones de euros) y 690.000 millones (3.800 millones de euros), y alerta de que las pérdidas totales por la reevaluación de su estrategia de vehículos eléctricos podrían llegar a los 2,5 billones de yenes (13.600 millones de euros) en próximos ejercicios.
Los tres vehículos cancelados
Los tres vehículos cancelados -el Honda 0 SUV, el Honda 0 Saloon y el Acura RSX- iban a fabricarse en el ‘hub’ para vehículos eléctricos de la firma en Ohio (Estados Unidos), pero la compañía ha decidido ahora cancelarlos por la caída «significativa» de la demanda de este tipo de automóviles.
«Para mejorar la situación actual de ganancias lo antes posible, Honda consideró varias opciones. Sin embargo, después de una cuidadosa consideración, la compañía tomó la decisión de cancelar el desarrollo y el lanzamiento» de los citados vehículos, ha explicado la firma.
El fabricante japonés ha dicho además que planea impulsar los híbridos y «revalorar» cómo asigna sus recursos en vista a la ralentización del mercado eléctrico en EE. UU., y ha prometido ofrecer más detalles en mayo.
Durante una rueda de prensa este jueves para explicar la decisión, el presidente de Honda, Toshihiro Mibe, ha asegurado que, si bien el lanzamiento de los tres vehículos se ha cancelado, la empresa aprovechará la tecnología de ‘software’ y el conocimiento que han desarrollado para futuros proyectos.
«Aunque la demanda de EV (vehículos eléctricos) se está desacelerando actualmente en regiones como Norteamérica, consideramos que esto no es algo permanente», ha precisado.
Para Mibe «es necesario seguir preparándonos para los vehículos eléctricos» para alcanzar la neutralidad de carbono en el futuro, pero siempre «evaluando el equilibrio entre la rentabilidad y las tendencias de la demanda».
Mibe ha rechazó dimitir por la situación que atraviesa Honda, ya que, ha argumentado, lo más importante ahora es «detener la sangría» e impulsar la competitividad de la empresa.


