El Salario Mínimo Interprofesional (SMI) constituye ya el 80 % de los sueldos que se pagan en varias provincias, ubicadas en las zonas con menor dinamismo económico, de forma que al negociar el diálogo social «el Gobierno ya ha decidido los salarios de muchas zonas», según la presidenta de la Confederación Española de la Pequeña y Mediana Empresa (CEPYME), Ángela de Miguel.
De Miguel, que ha dado estas cifras en una rueda de prensa junto a su homóloga de la Federación Asturiana de Empresarios (FADE), María Calvo, y antes de participar en una reunión de la junta directiva de la patronal del Principado, ha subrayado que el principal pagador del SMI es la microempresa, la que cuenta con menos de cinco trabajadores y que cumple tanto una función social como de cohesión territorial.
«Eso significa que el crecimiento económico, que la prosperidad, no llega todos y que la parte más débil del sistema, las microempresas, quedan expulsadas del mercado y del sistema», ha advertido la dirigente empresarial.
España tiene actualmente 15.000 microempresas menos que antes de la pandemia y aquellas que operan en zonas con menos dinamismo económico tiene dificultades para abonar el SMI
Según sus datos, España tiene actualmente 15.000 microempresas menos que antes de la pandemia y aquellas que operan en zonas con menos dinamismo económico tiene dificultades para abonar ese salario mínimo «que no afecta tanto a las grandes empresas» con lo que se genera un país «de dos velocidades» en un momento de crecimiento económico.
Pese a la positivo evolución de la economía española, De Miguel ha incidido en que durante el pasado año las grandes compañías realizaron 300.000 contratos más que en el ejercicio anterior mientras que las micropymes, pese a constituir el 99 % de las empresas españolas, ejecutaron 3.000 contrataciones menos lo que le coloca, a su juicio, como «las grandes olvidadas de las políticas públicas».


