El presidente de Indra, Ángel Escribano, ha asegurado que está «totalmente al margen» de la operación que se negocia con Escribano Mechanical & Engineering (EM&E), un proyecto que «nació antes» de que él ocupara la presidencia en la multinacional española. Ángel Escribano es propietario de EM&E junto a su hermano Javier Escribano, también consejero de Indra.
En un foro sobre la industria de defensa organizado en Madrid, Escribano ha sido preguntado por esta operación que se negocia y cuya fórmula no está determinada.
«Yo estoy totalmente al margen de la operación. Un proyecto que nació antes de que yo fuera presidente de Indra. No te puedo contar nada», ha dicho.
El Consejo de Administración de Indra ha nombrado una comisión ad hoc para gestionar el conflicto de interés de esta operación.
EM&E es el principal accionista privado de Indra, con más de un 14 % de las acciones
EM&E es el principal accionista privado de Indra, con más de un 14 % de las acciones. La Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) es el principal accionista público, con más de un 28 por ciento de las acciones.
Preguntado por la empresa Santa Bárbara, que ha llevado a los tribunales algunos de los contratos del Gobierno adjudicados a Indra, ha afirmado que es «normal» que «unos estén más contentos y otros menos» en este tipo de procesos, igual que ocurre en el fútbol que «el que juega 90 minutos está más contento que al que le sacan a los 30».
«Siempre hemos tendido la mano a todos; estamos trabajando con todo el mundo», ha afirmado.
Ha eludido entrar en más comentarios, ya que el asunto está en manos de los tribunales.
Entre otros temas, se ha referido al programa del Futuro Sistema Aéreo de Combate (FCAS), que desarrollan entre España, Francia y Alemania y del que Indra es el coordinador industrial en la parte española, y ha confiado en que «salga adelante», porque «es quizás de los programas más importantes de Europa».
«No puede quedar bloqueado. Es importante que empresas y gobiernos tengan esa visión», ha afirmado Escribano, en alusión a este programa, en el que participan los tres países a partes iguales, pero sobre cuya ejecución existen desencuentros.


