El presidente de la patronal CEOE, Antonio Garamendi, ha calificado de ‘insulto barato’ las palabras del secretario de Estado de Trabajo, Joaquín Pérez Rey, que aseguró ayer que el presidente de la CEOE «está más cerca de Milei, Trump y VOX que de los intereses de las empresas a las que representa».
Garamendi ha defendido que él trabaja desde la moderación. «Yo creo que las propias palabras se descalifican solas (…) creo que no me las merezco, creo que no se las merece la empresa española y creo que son insultos baratos», ha lamentado.
El secretario de Estado de Trabajo, Joaquín Pérez Rey, consideró ayer, ante la negativa de la CEOE de participar en la ‘democratización de las empresas», que no es otra cosa que los trabajadores asalten los consejos de administración sin tener una solo acción en propiedad, que la patronal «demuestra un enorme radicalismo» y ha asegurado que el presidente de la CEOE, Antonio Garamendi «está más cerca de Milei, Trump y VOX que de los intereses de las empresas a las que representa».
El secretario de Estado de Yolanda Díaz, que quiere que los trabajadores asalten los consejos de administración de las empresas sin poseer una sola acción, acusa a Garamendi de «hacer política e ideología» por negarse a negociar esa intervención en la propiedad privada
«No hay nada que justifique esta ausencia», ha dicho Pérez Rey, que ha pedido a Garamendi que se dedique a negociar medidas para empresas y trabajadores y «deje la política e ideología de lado».
También han lamentado la ausencia en la reunión los representantes sindicales, bueno solo los de Comisiones Obreras y UGT que son los únicos que suele ir a estas reuniones, quienes han reclamado la vuelta de la patronal al diálogo social, cuando en realidad la CEOE ha quedado expulsada del diálogo social por Yolanda Díaz, ministra de Trabajo, y sus dos sindicatos afines, CCOO y UGT, que firman en exclusiva y sin consultar a nadie todo lo relacionado con el mercado laboral.
Garamendi y las medidas a adoptar en la crisis
Por otra parte, Garamendi ha explicado este viernes que ayer trasladó al Gobierno su rechazo a aplicar bonificaciones a los combustibles y ha abogado por rebajar impuestos si es necesario.
En declaraciones a los medios en un desayuno informativo, Garamendi ha apuntado que en la reunión de ayer con el Gobierno se planteó la necesidad de ir viendo la incidencia «real» del conflicto en cada sector para ir aplicando medidas ajustadas si fuera necesario.
Garamendi ha incidido en que se trata de un crisis diferente a la pandemia y ha señalado que es «pronto para saber y evaluar en estos momentos qué es lo que hay que hacer».
«Esperemos vamos a ver cómo evoluciona (…) Yo creo que son medidas que se plantean para poder aplicar o no en función de las necesidades», ha añadido.
El ministro de Economía, Carlos Cuerpo, se reunió ayer junto al resto del equipo económico del Gobierno, con la patronal y los sindicatos para abordar las medidas con las que hacer frente al impacto económico de la guerra de Irán.
El Gobierno trasladó que prepara un paquete de medidas que incluirán rebajas fiscales para contener el precio de la electricidad, si bien descarta tocar el IVA de los alimentos y estudia cómo abaratar los carburantes, especialmente para la agricultura, la ganadería y el transporte.


