La multinacional Grifols ha anunciado este viernes que cerrará 29 de sus más de 300 centros de donación de plasma en Estados Unidos en el marco de un plan de optimización selectiva de su red.
En un comunicado, la compañía especializada en la producción de medicamentos derivados del plasma ha explicado que este proceso está diseñado para aumentar la productividad por centro y mejorar la eficiencia en la recogida de plasma.
La optimización se llevará a cabo en las próximas semanas y, mientras tanto, los centros afectados seguirán operando en una fase de transición.
Grifols cuenta con operaciones industriales en California y Carolina del Norte, y una plantilla de más de 14.000 empleados en todo Estados Unidos
La iniciativa llega después de la que la Agencia Europea del Medicamento (EMA) haya aprobado el plasma procedente de Egipto, una fuente que según la compañía es altamente escalable.
«Junto con la mayor red de centros de donación en Europa, abre una oportunidad clara para reducir en el futuro el uso de plasma estadounidense en mercados internacionales», ha añadido la farmacéutica.
La recogida de plasma en EE. UU. constituye la base del modelo integrado verticalmente de Grifols, respaldado por operaciones industriales en California y Carolina del Norte, y una plantilla de más de 14.000 empleados en todo el país.
