El presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, ha destacado la importancia de la alianza público-privada en el desarrollo de la industria tecnológica y ha situado la ampliación de la fábrica Faramax, que fabrica transformadores de potencia y reactores magnéticamente controlados, como ejemplo de ese modelo.
En un acto al que también ha asistido la presidenta de la Junta de Extremadura, María Guardiola, Sánchez Galán ha asegurado que Iberdrola actuará como «empresa tractora» para favorecer que otras industrias se asienten en Extremadura y ha recordado las primigenias aportaciones de la Junta e Iberdrola para iniciar este proyecto.
De hecho, el presidente de Iberdrola ha reivindicado la colaboración público-privada como herramienta imprescindible para el crecimiento económico, la creación de empleo y la construcción de «un mundo más justo, fraternal, solidario y sostenible».
Ha recordado que el proyecto aspiraba a crear una corporación extremeña que reuniera capital público y privado con el objetivo de impulsar la industrialización de la región y ha recalcado que, tras las primeras aportaciones de capital de la Junta e Iberdrola, se sumaron otras empresas para revitalizar el tejido industrial.
Así, ha concluido que Iberdrola identificó la oportunidad de producir en Extremadura equipos necesarios para el sector eléctrico, en un contexto en el que los transformadores se han convertido en un «cuello de botella» a nivel mundial.
Sánchez Galán ha realizado estas declaraciones precisamente en un momento en el que se debate la continuidad de la central nuclear de Almaraz (Cáceres), de la que es propietaria al 52,7 %.


