Jaguar Land Rover (JLR) recortará unos 4.000 empleos en todo el mundo durante los próximos dos años, dentro de un plan de transformación con el que busca ahorrar 1.700 millones de libras (1.978 millones de euros), según ha anunciado este lunes el fabricante británico de automóviles.
Los recortes afectarán principalmente a puestos de oficina y la mayoría se concentrará en el Reino Unido, donde JLR emplea a unos 34.000 trabajadores, a los que se suman los cerca de 10.000 que tiene en otros países.
La compañía ha explicado que intentará llevar a cabo las salidas mediante un programa de bajas voluntarias, cuyo plazo permanecerá abierto hasta el 4 de octubre, aunque recurrirá a despidos obligatorios, con condiciones menos favorables, si fuera necesario.
El consejero delegado de JLR, PB Balaji, ha indicado que el grupo «se compromete a apoyar a todos con cuidado, equidad y respeto» durante el proceso.
La empresa, que pertenece al grupo indio Tata Motors, afronta una fuerte competencia de los fabricantes chinos, especialmente en el mercado de vehículos eléctricos, además del impacto de los aranceles estadounidenses y los costes derivados de la transición hacia el vehículo eléctrico.
JLR también continúa recuperándose de un ciberataque sufrido en 2025, que obligó a la compañía a paralizar su producción durante más de un mes.
