El administrador concursal de Tubos Reunidos ha acordado ampliar hasta el 7 de octubre el plazo para la presentación de ofertas de adquisición de unidades productivas o sociedades del grupo siderúrgico vasco, que se encuentra en concurso de acreedores.
Tubos Reunidos ha informado en un comunicado que la ampliación del plazo se debe «al gran interés que ha despertado el proceso», en el que varios interesados han firmado la carta de confidencialidad y ya tienen acceso a la información sobre la compañía.
Las reglas del proceso establecían que el plazo de acceso al ‘Data Room’ -la información sobre el estado de la compañía- finalizaba el 7 de septiembre y el de presentación de la primera oferta concluía el 14 de septiembre a las 14:00 horas.
Sin embargo, los participantes han solicitado a la administración concursal una ampliación del plazo porque necesitan más tiempo para analizar la información y preparar sus ofertas.
Por este motivo, la administración concursal ha acordado y comunicado a los interesados y al juzgado nuevos plazos, de manera que el acceso a la información finalizará el 30 de septiembre y las primeras ofertas deberán presentarse antes del 7 de octubre a las 14:00 horas.
a valoración de las ofertas tendrá en cuenta su impacto en la continuidad de Tubos Reunidos
La valoración de las ofertas tendrá en cuenta su impacto en la continuidad de la actividad, la cohesión del negocio y la maximización del retorno para el conjunto de interesados, el mantenimiento del empleo y condiciones laborales y la asunción de pasivos, tanto de aquellos de obligada subrogación como de los que pudieran ser asumidos por el oferente, en cuanto factor de reducción del pasivo concursal.
La oferta final deberá incluir un compromiso de mantenimiento de la actividad durante un mínimo de 2 años.
Si no se consigue una oferta por todo el grupo, se deja la puerta abierta a que haya ofertas estructuradas sobre perímetros intermedios, es decir, que los potenciales ofertantes limiten su oferta a solo alguna de las unidades productivas.
De hecho, la situación de las dos fábricas principales, las de Amurrio (Álava) y Trapagaran (Bizkaia), es muy diferente: la alavesa está peor que la vizcaína, y de hecho, el ERE que planteó la dirección preveía inicialmente 274 salidas en Amurrio y solo 27 Trapagaran.


