El consejero delegado de la petrolera Repsol, Josu Jon Imaz, ha señalado que siguen manteniendo un diálogo «constructivo y abierto» con la administración estadounidense para tratar de encontrar un «marco estable» para sus actividades en Venezuela, un país sancionado bajo el régimen chavista de Nicolás Maduro, acusado de fraude electoral en las últimos comicios y que tiene al país sumido en una grave crisis económica y política, persiguiendo y encarcelando a todo aquel que critica o se opone a su mandato.
En la conferencia de analistas posterior a la presentación de resultados del primer semestre, Imaz ha señalado que mantienen la presencia en este mercado con sus actividades de gas tras haber tenido que parar las de petróleo.
Imaz también ha señalado que mantienen también un diálogo con las autoridades de Venezuela.
Según recuerda en el informe semestral enviado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) este jueves, en mayo de 2024 la Oficina de Control de Activos Extranjeros, una agencia del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos, (OFAC) concedió a Repsol una licencia específica que permitía continuar sus actividades en Venezuela.
Sin embargo, en marzo de este año, la OFAC revocó esta licencia específica y emitió una licencia de liquidación que autorizaba al grupo a realizar las transacciones ordinarias, incidentales y necesarias para la liquidación de las operaciones previamente autorizadas hasta el 27 de mayo de 2025.
Repsol, en la encrucijada venezolana
En el mismo texto, se señala que en 2025 se mantiene la incertidumbre sobre la situación política y económica en el país, influenciada por las sanciones impuestas por EE.UU. que afectan significativamente a las empresas extranjeras, especialmente en el sector petrolero con una devaluación de la divisa venezolana frente al euro.
Asimismo, apunta que a la fecha, Repsol no ha recibido notificación oficial sobre posibles nuevas licencias, por lo que se limita la capacidad de operar en Venezuela y se restringen las posibilidades de cobro.
En este contexto, Repsol explica que ha actualizado las provisiones existentes relacionadas con sus negocios en Venezuela.
La actualización del perfil de riesgo de crédito de Petróleos de Venezuela (PDVSA) y del entorno previsible de los negocios ha tenido reflejo en el valor de los activos y de los instrumentos de financiación y cuentas a cobrar a PDVSA, con un impacto en resultados antes de impuestos de menos 80 millones de euros, así como en el valor de las inversiones contabilizadas por el método de la participación, con un impacto en resultados de menos 216 millones de euros.


