La farmacéutica española Rovi ha completado la compra de una planta de fabricación de medicamentos inyectables en Phoenix (Arizona, EEUU), junto con una serie de activos y pasivos relacionados con la misma operación, según ha comunicado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) este miércoles.
La compra se ha realizado a Bristol Myers Squibb (BMS) en virtud de un contrato que firmó con Rois Phoenix (filial de Rovi) en septiembre, cuyo importe no ha trascendido pero que «no es significativo» para la empresa, según anunció entonces la farmacéutica.
La operación se ha hecho efectiva una vez cumplidas las condiciones de cierre habituales en este tipo de operaciones y al no haberse producido ningún cambio adverso significativo desde su firma.
La filial de Rovi, Rois Phoenix, continuará fabricando para BMS en la planta
Como ya se anunció entonces, en el marco de la operación, Rois Phoenix continuará fabricando para BMS en la planta y con el personal necesario para permitir su operatividad.
Según se anunció en septiembre, la idea es que Rovi siga fabricando productos a BMS de manera anual durante los próximos cinco años, en los que BMS pagaría un mínimo de 50 millones de dólares por cada año de contrato.
La operación supone una adquisición estratégica para Rovi y un paso clave para alcanzar su propósito de convertirse en una de las principales compañías de fabricación de inyectables de alto valor añadido (jeringas precargadas, cartuchos y viales) a nivel mundial.
La planta cuenta con capacidad para realizar el llenado aséptico y empaquetado de productos farmacéuticos.
En esas instalaciones, de 34.000 metros cuadrados, ubicadas en un terreno de 80.000, se han invertido unos cien millones de dólares de capex desde 2021.


