Intereconomía ha tenido acceso a un informe elaborado por técnicos del sistema eléctrico portugués que analiza las causas del reciente apagón registrado en España. El documento, que también está en manos del Gobierno español, que no lo ha hecho público, y circula entre los principales organismos competentes, confirma que el origen del incidente estuvo en un pico de producción de energía solar en un momento de baja demanda eléctrica.
Según el informe, la alta acumulación de energía por parte de las placas solares coincidió con una escasa demanda, lo que generó un desequilibrio en el sistema eléctrico. El resto de fuentes de generación no fueron capaces de reducir su producción con la rapidez necesaria, lo que provocó una inestabilidad que terminó derivando en el apagón.
El documento señala como causa estructural la composición del mix energético actual, así como la limitada capacidad del sistema para adaptarse con agilidad a cambios bruscos en la oferta y la demanda.


