La consejera delegada de Veolia, Estelle Brachlianoff, se mostró convencida de que La Caixa tiene razones para estar satisfecha de la entrada en el capital de la empresa francesa, hace casi un año, a la vista de sus resultados y de la subida que ha tenido en bolsa, a su máximo histórico desde 2008.
Brachlianoff señaló en la presentación a la prensa de los resultados del pasado año que tanto La Caixa como el banco estatal francés de inversiones BPI, que fueron los accionistas de largo plazo que entraron en su capital en 2025, lo hicieron porque apoyan su modelo de negocio y su plan estratégico Green Up.
Preguntada sobre si la llegada de esos accionistas de referencia ha alterado su línea de acción, insistió en que no se ha «modificado la estrategia» e hizo hincapié en que, «como accionista», La Caixa estará contenta», refiriéndose a la subida de su cotización en bolsa.
Desde que a comienzos de marzo se anunció la compra por La Caixa de un paquete del 5 % del capital de la multinacional francesa, sus acciones han subido más del 20 %. La progresión ha sido superior al 60 % en los últimos cinco años.
La Caixa ha tenido un impacto en la orientación hacia España de Veolia
Esta mañana, tras la presentación de las cuentas anuales, Veolia subía ligeramente a media mañana en la Bolsa de París, aunque había empezado a la baja. A las 11.30, cotizaba a 35,55 euros, un alza del 0,54 %.
Por otro lado, a otra cuestión sobre si la presencia de La Caixa ha tenido un impacto en su orientación hacia España, la consejera delegada afirmó que «el anclaje español es muy fuerte para nosotros y va a seguir siéndolo».
A ese respecto, recordó que invierten en la gestión del agua, en la energía y en el reciclaje, indicó que con el cambio climático las necesidades de España en los servicios que ofrece la empresa aumentará y, por eso, «hay perspectivas de crecimiento en los próximos años en España».
Brachlianoff describió 2025 como «un año excepcional» con resultados récord y algunos indicadores que superaron los propios objetivos que se había marcado la dirección.
El beneficio subió un 10,9 % hasta 1.217 millones de euros y el resultado bruto operativo (ebitda) un 6,3 % en términos comparables hasta 7.050 millones, cuando la meta fijada era una progresión de entre el 5 % y el 6 %.
En cuanto a la rentabilidad por capitales propios (ROCE) aumentó al 9,4 %, frente al 8,8 % en 2024, lo que significa que se alcanzó el objetivo de su plan estratégico con dos años de antelación.


