Adif, el gestor público ferroviario dependiente del Ministerio de Transportes dirigido por Óscar Puente, está negociando con Hacienda su nuevo convenio para el quinquenio 2027-2031, en el que plantea la necesidad de marcar una senda «real y comprometida» de reducción de la deuda del gestor de la infraestructura, que supera actualmente los 21.000 millones de euros y «devora» unos 500 millones anuales en intereses. Y no es precisamente que mantenga la red ferroviaria en condicionales normales de uso, con incidencias diarias, en AVE, largo recorridos, media distancia, Cercanías o Rodalies. De hecho, las investigación de la Guardia Civil sitúa a Adif como la gran responsable del accidente de Adamuz, Córdoba, que se saldó con 46 muertos y numerosos heridos.
En un desayuno organizado por el Economista sobre el sistema ferroviario, el presidente de Adif, Pedro Marco de la Peña, ha explicado que el gestor está negociando el plan para el próximo quinquenio, que será «profundamente ambicioso y de profunda responsabilidad financiera».
Ha destacado que, por primera vez en la historia de la compañía, se está planteando una senda «real y comprometida» de reducción de la deuda porque «seguir por el camino del endeudamiento inercial sería una tremenda irresponsabilidad», por lo que las inversiones que recoja el nuevo plan quinquenal se abordarán desde la sostenibilidad financiera.
La deuda de Adif de 21.000 millones «devora más de 500 millones de euros» cada año en pago por intereses, según reconoce su propio presidente
En el pasado y con tipos de interés bajos volúmenes elevados de deuda eran perfectamente asumibles pero actualmente, en un entorno de tipos más inestable, no son sostenibles, «porque minora la efectividad y nos devora más de 500 millones de euros» cada año en pago por intereses.
El presidente de Adif ha admitido que el sistema, tras el accidente de Adamuz, tiene «una crisis de fiabilidad» y que hay «múltiples» incidencias puntuales, pero ha asegurado que los indicadores de fallos sitúan a España en mejores posiciones que la francesa SNCF o la alemana Deutsche Bahn.
Citando datos de la Agencia Ferroviaria Europea, Marco de la Peña ha explicado que España «compite en la primera liga» con otros países muy desarrollados en materia ferroviaria y que las inversiones en mantenimiento son superiores aquí.


