Los móviles en Corea del Norte, con siete años de atraso

Los móviles en Corea del Norte, con siete años de atraso

Corea del Norte importa los móviles fabricados en China, pero tienen un gran atraso tecnológico respecto al resto del mundo. El modelo Arirang, el último del mercado, desembarcó en el país de Kim Jong-Un el pasado 2013, pero los móviles usaban los mismos soportes que en 2003, cuando comenzaron a popularizarse los primeros modelos táctiles en Occidente.

PUBLICIDAD

«Tienen teléfonos inteligentes, tabletas y otros productos. Estos dispositivos están unos seis o siete años por detrás de las últimas novedades del sector», ha asegurado Martyn Williams, experto en tecnología norcoreana y autor del blog North Korea Tech, a El País.

En su blog, Williams señala que el modelo Arirang está fabricado en China, el mismo país del que procede la inmensa mayoría de los dispositivos que circulan en la dictadura comunista.

Williams mostró en 2014 el nuevo celular, cuando se vendía desde agosto de 2013. «El teléfono se muestra en las fotos está conectado a una red celular llamado «46706», explicaba el experto en tecnología norcoreana. «Este es el número de identificación de todas las redes en Corea», continuaba. En ella, los usuarios pueden llamar a otros números locales y acceso a la intranet interna del país, ya que solo algunos sitios extranjeros están disponibles para los norcoreanos.

PUBLICIDAD

Existe otra red, 46705,  aunque solo para extranjeros y permite llamadas e Internet de acceso internacional, pero no la posibilidad de llamar a números locales. De esta forma, el régimen norcoreano mantiene un férreo control de los contenidos a los que acceden quienes se encuentran en el país.

La velocidad de conexión es de 7,2 megas por segundo, una velocidad muy inferior a la que ofrecen ahora las operadoras de cualquier país abierto. Entre los entretenimientos del móvil existen versiones propias de juegos que fueron un boom en Occidente, como Angry Birds.

La fabricación del móvil se realizó en asociación con un fabricante egipcio. «Invirtieron millones de dólares en Corea del Norte, pero, cuando fueron a por los beneficios, el régimen los echó del país. Creo que otras empresas extranjeras van a ver este caso y no van a querer hacer negocios con el régimen», ha señalado Williams.

PUBLICIDAD