¿Me puedo permitir un Rolex? Marca y su evolución

¿Me puedo permitir un Rolex? Marca y su evolución

Probablemente experimentar la sensación de tener un Rolex está mucho más a tu alcance de lo que imaginabas, pues si analizamos las cifras, se ve claramente que la evolución de las ventas y de los precios de Rolex durante los últimos 40 años apuntan a una apuesta casi segura. No confies en la gente que te diga que la inversión es totalmente segura, ya que ninguna lo es. Pero si hay una buena probabilidad de que determinados modelos de Rolex como el Daytona ganen valor con el tiempo. Hablamos de una apuesta de inversión a largo plazo, que hay que analizar. Centrándonos en el 2018, hay modelos como el Submariner que han experimentado un aumento de valor de +10%. En plataformas como Chronoexpert podrás descubrir todos los precios del mercado de relojes de lujo, tanto si son nuevos como de segunda mano, filtrando por marca, modelo o material entre una amplísima variedad de relojes.

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Ventajas de invertir en un Rolex de segunda mano

Y si te parece que comprar un Rolex nuevo puede exceder tu presupuesto, piensa en todas las ventajas que tiene invertir en un reloj de segunda mano ROLEX «as-good-as-new», es decir, que esté en muy buen estado o “como nuevo”. En primer lugar y como es de esperar, puede ser mucho más barato, el valor se deprecia mucho más lentamente que el de los nuevos, podrás contar con una selección de opciones mucho más amplia, como hemos comentado algunos Rolex usados pueden incluso ganar valor con los años (como el ejemplo de la famosa subasta del Rolex Daytona del actor Paul Newman), podrías encontrar un modelo antiguo que ya no se fabrica y que siempre quisiste, y además, los relojes Rolex están hechos para durar, por lo que la antigüedad no es un inconveniente.

Para analizar la evolución de los precios utilizaremos como ejemplo el modelo Rolex Daytona desde el año 1974 hasta marzo del 2016:

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Evolución del precio del Rolex Daytona

En 1974 el precio del modelo 6263 era de 124 euros. En 1986 el mismo modelo costaba 793 euros. En el año 1991 el precio de tarifa era de 1.650 euros. En el mes de marzo de 1995 ascendía a 3.461 euros. En octubre del año 2000 era de 5.024 euros. En julio de 2005 el precio era de 5.745 euros. Cinco años más tarde, exactamente en julio de 2010, el precio seguía al alza costando 7.505 euros, y tan solo un par de meses después, en septiembre del mismo año, la cifra ascendía a 8.150 euros. En el año 2013 la tarifa ya era de 9.850 euros, y en febrero de 2016 ascendía a 11.050 euros. Nada más y nada menos que un mes más tarde, en marzo de 2016, con el lanzamiento del nuevo modelo de acero con bisel cerámico, el precio de tarifa se incrementó automáticamente hasta llegar a los 11.400 euros.

Aunque entre el año 2000 y el 2005 se percibe un claro parón en la subida del precio de este modelo, no hay duda de que la evolución de las cifras se han mantenido siempre de forma ascendente, especialmente durante los últimos años. Por supuesto tenemos que tener en cuenta la inflación anual, pero sigue siendo una evolución destacable.

En cuanto al valor de las ventas de la firma, en España se mantienen en continuo crecimiento, con una facturación aproximada de 83 millones de euros en el año 2012 y de 150 millones en 2017. ¿Qué nos deparará 2018?

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