ICAL
La Junta de Castilla y León impulsará un nuevo modelo de ayudas sociales condicionado a itinerarios de inclusión y orientado a favorecer la inserción sociolaboral de los beneficiarios. Así lo anunció este martes el vicepresidente primero y consejero de Desregulación, Familia y Ayudas Sociales, Carlos Pollán, tras una reunión con la Fundación Intras.
El responsable autonómico explicó que el encuentro tuvo como objetivo “conocer de primera mano el trabajo que desarrolla la fundación y reforzar la colaboración que mantiene la Consejería a través de distintos programas”. Entre ellos destacó los itinerarios sociolaborales, la atención a personas sin hogar y los recursos destinados a menos en acogimiento residencial.
Durante su intervención, Pollán recordó las líneas que ya avanzó el día anterior en su comparecencia en las Cortes de Castilla y León sobre el futuro modelo de ayudas sociales. “No nos gusta un modelo de ayudas que perpetúe a los perceptores en esa exclusión social en la que se encuentran y que no tengan ninguna obligación para recibir esas ayudas sociales”, afirmó.
En este sentido, anunció que la Consejería elaborará nuevas bases reguladoras para fijar los requisitos de acceso a estas prestaciones. Según explicó, el objetivo es que estas ayudas sirvan para facilitar la inclusión social y laboral de sus beneficiarios. “Estableceremos otros baremos y otras bases para que esas ayudas sociales lleguen a la gente que verdaderamente lo necesita y también exigiremos o intentaremos que no se queden perpetuados en esa exclusión social”, aseguró.
El vicepresidente también reiteró la intención del Ejecutivo autonómico de aplicar el pacto de gobierno que contempla una reducción del 50 por ciento de la subvenciones destinadas a sindicatos y organizaciones empresariales. Según indicó, estos recursos se destinarían a reforzar las ayudas sociales dirigidas a los distintos colectivos que trabajan con personas vulnerables en Castilla y León. Asimismo, defendió que la reducción prevista en cooperación internacional también revierta en este ámbito. “Primero hay que atender a las personas de Castilla y León, a las personas que tienen necesidades en Castilla y León, para luego poder preocuparnos del resto de gente”, sostuvo, como recoge Ical.
En cuanto a la salud mental, Pollán recordó que el Comisionado de las Adicciones trabajará en una nueva ley que sustituya a la normativa vigente desde hace 35 años para adaptarla a las nuevas formas de adicción. “Es raro el día que no nos encontramos con algún problema relacionado con la salud mental. Es una de las prioridades”, afirmó.
Por su parte, el director general de la Fundación Intras, Pablo Gómez, agradeció la “rapidez” con la que la nueva Consejería atendió la petición de reunión formulada por la entidad. “Nos ha mostrado su interés en poder atender este tema y además con una visita al proyecto y a nuestras instalaciones va a poder tener contacto directo no solamente con los profesionales sino también con algunos de los usuarios”, destacó.
Gómez señaló que, aunque la sensibilización social hacia la salud mental aumentó desde la pandemia, todavía queda trabajo por hacer para dar respuesta a las personas con enfermedad mental grave. “La enfermedad mental grave es discapacitante, es excluyente y supone una enorme complejidad para poder acceder al mercado de trabajo”, afirmó. Asimismo, recordó que este colectivo encuentra mayores dificultades para acceder a un empleo y defendió que “el apoyo de las instituciones y de la colaboración público-privada es fundamental” para favorecer su recuperación e inclusión social.
