El BCE, con Luis de Guindos, prohíbe hablar al inspector del Banco de España sobre Banco Popular

El BCE, con Luis de Guindos, prohíbe hablar al inspector del Banco de España sobre Banco PopularIgnacio Pardo Cuerdo, adscrito al Banco Central Europeo e inspector del Banco de España y la presidenta de la Comisión, Ana Oramás

Banco Popular tenía problemas estructurales desde hace muchos años por su exposición a activos tóxicos, bajos niveles de cobertura y rentabilidad. Todo ello ponía en riesgo su solvencia, pero el organismo presidido por MAFO y Luis María Linde no actuaron.

PUBLICIDAD

La Comisión de Investigación de la crisis financiera ha arrancado su semana clave este martes. El turno ha sido para el inspector del Banco de España y responsable de la supervisión de Banco Popular, Ignacio Pardo. Según los informes del Banco de España entre 2009 y 2011, con Miguel Ángel Fernández Ordóñez al frente de la institución, los inspectores ya identificaron necesidades de provisiones y “ajustes pendientes” en el Banco Popular, pero se permitió realizar hasta dos ampliaciones de capital en 2012 y 2016 por valor de 2.500 millones de euros.

En dicha comparecencia, Pardo ha recibido duras críticas por la falta de explicaciones sobre la situación que vivió el Banco Popular hasta su resolución por parte de la Junta Única de Resolución y posterior venta al Banco Santander por el precio simbólico de un euro entre la noche del 6 a la mañana del 7 de junio. Con esa decisión, 305.000 accionistas y bonistas perdieron toda su inversión.

Pese a estar llamado como compareciente al Congreso, el BCE le ha prohibido realizar declaración alguna respecto a su trabajo al inspector, que es adscrito al organismo europeo desde febrero de 2017. El BCE ha trasladado a los diputados que sí podían enviar sus preguntas por escrito para ser contestadas. Preguntas, que tal y como ha confirmado la presidenta de la Comisión, enviará al organismo dirigido por Mario Draghi y cuyo vicepresidente es Luis de Guindos, ex ministro de Economía, que aplicó a través del Fondo de Reestructuración Bancaria Ordenada, Frob, la resolución de Banco Popular. De hecho, el Banco de España ha permitido hablar con total libertad a Pardo, en un ejercicio de clara colaboración para averiguar qué paso con la entidad financiera resuelta.

PUBLICIDAD

Cabe recordar que la auditora de Banco Popular, PwC, durante 30 años no realizó ninguna salvedad en las cuentas de la entidad financiera, pese a que los inspectores ven problemas estructurales.

Draghi exige las preguntas por escrito

Durante su intervención y en respuesta a los representantes de los grupos parlamentarios, Pardo ha recordado los distintos test de estrés a los que se sometió el Banco Popular, en 2012, 2014 y 2016, realizados tanto por España como por organismos internacionales como la Autoridad Bancaria Europea (EBA, en inglés).

Tras el de 2012, Popular lanzó una ampliación de capital de 2.500 millones de euros, a la que le siguió otra de la misma cuantía en 2016. Pardo ha precisado que el Banco Popular tenía problemas estructurales desde hace muchos años por su “elevada concentración” en el sector de la construcción, que en 2008, alcanzaba el 36% de su cartera total de créditos.

Aunque el Banco de España advirtió a la entidad sobre este asunto, y Banco Popular tomó medidas, y puso como límite un 25 % de su cartera, “no fue suficiente”, ha dicho Pardo, para quien, el punto de inflexión de la entidad se produjo en 2008, cuando estalló la burbuja inmobiliaria.

PUBLICIDAD

En 2007, el Banco Popular registró su máxima capitalización bursátil, de más de 19.000 millones, además de sus mayores beneficios, y dividendos, ya que repartió entre sus accionistas unos 600 millones de euros.

Por último, Pardo, que sobre el Banco Pastor -comprado por Popular en 2011- ha dicho que tenían problemas estructurales similares a banco intervenido, ha recordado que la entidad vendida al Santander se ha saneado por unos 45.000 millones de euros.

“Popular no ha supuesto ningún coste” para el contribuyente, ha destacado Pardo, que ha reconocido que con “más herramientas” y más medidas por parte de CCAA, auditoras, agencias, o los propios gestores de las entidades, se podría haber minimizado la situación del sector financiero en la crisis. Tras la comparecencia de Pardo, el día clave será el jueves, ya que acudirán al Congreso los expresidentes de la entidad Ángel Ron y Emilio Saracho para dar cuenta de la caída del Banco Popular.

INTERECONOMIA.COM es un medio de comunicación digital del Grupo Intereconomia 2017 ®