Los grupos de PSC, ERC, Junts, Comuns y CUP en el Parlament han registrado este jueves en la cámara la proposición de ley del taxi que, tal y como está planteada, expulsará de facto a los VTC (vehículos de transporte con conductor) del área metropolitana de Barcelona.
La proposición, que se basa en la propuesta elaborada por el Govern bajo la denominación de Ley del transporte de personas en vehículos de hasta 9 plazas, restringe al máximo la actividad de las VTC al prohibir que realicen trayectos urbanos, que quedarán reservados para los taxis.
La entrada del texto en el registro marca el inicio de la tramitación parlamentaria de la ley, en la que los diferentes grupos que la apoyan ya han avanzado que quieren introducir cambios.
Entre otras modificaciones, ERC, Junts y CUP han anunciado que propondrán que se obligue a los conductores de taxis y VTC a contar con el nivel B2 de catalán, en lugar del B1 que contempla la propuesta de ley redactada por el Ejecutivo catalán.
Protestas de los trabajadores de los VTC
Los conductores de vehículos de transporte sin conductor (VTC) se concentraron el pasado día 23 de septiembre ante el departamento de Territorio de la Generalitat para protestar por la regulación prevista para el sector.
Jose Manuel Berzal, presidente ejecutivo de Unauto VTC, ha señalado que «trabajarán con la mano tendida con la administración pero hasta ahora se nos ha tomado el pelo sistemáticamente. Esta normativa afecta de foma muy negativa al sector» y critica que es muy negativo para los trabajadores ya que se perderán más de 4.000 puestos de trabajo y no entiende este retroceso tenindo en cuenta la demanda excesiva que hay en una ciudad como Barcelona.
Berzal ha señalado que en otras autonomías hay un marco legal que garantice el trabajo de las VTC por lo tanto «no vamos a permitir que esto continúe así».


