El ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, ha afirmado este viernes que el Ejecutivo desea a Repsol «como parte de la solución» hacia una «situación democrática plena en Venezuela» tras la intervención de Estados Unidos con la detención del dictador Nicolás Maduro por orden del presidente Donald Trump, una acción muy aplaudida por la mayoría de los venezolanos, pero muy criticada por el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez.
En declaraciones a los medios tras participar en un acto en el Banco de España, Cuerpo ha explicado que «no hay ninguna novedad» sobre la situación de Repsol en Venezuela, pero ha insistido en que el Gobierno está «yendo de la mano de la empresa», apoyándola «en lo que sea menester» para que, en este «momento de transición, sigan suponiendo un factor esencial para la estabilidad en Venezuela».
Hasta la fecha, y con Maduro de presidente y Zapatero de asesor del dictador, el Gobierno de Sánchez jamás se había pronunciado en contra de Venezuela, ni siquiera felicitó a María Corina Machado, la presidenta que ganó las elecciones a Maduro, pero que el líder chavista jamás reconoció cometiendo fraude electoral según denuncia de casi todo los organismos internacional no alineados con él, cuando ganó el Premio Nobel de la Paz.
Eso sí, permitió que la actual presidenta de Venezuela, vicepresidenta con Maduro, aterrizase en Barajas, en contra de la prohibición del la Unión Europea, donde se entrevistó con José Luis Ábalos, ministro de Transportes entonces y mano derecha de Sánchez. Testigos presenciales afirmaron que Delcy Rodríguez descargó numerosas maletas en esa parada en Madrid, sin que el Gobierno de PSOE-Sumar, nunca haya dado una explicación coherente la visita de la líder chavista venezolana y sí versiones contradictorias sobre el encuentro de Ábalos, hoy en prisión por corrupción, y Rodríguez.
Repsol prefiere no contar con la ayuda del Gobierno de Sánchez porque el petróleo lo reparte Trump y el presidente español está entre sus señalados

Repsol, además, prefiere no contar con el apoyo de Sánchez, al que le faltó tiempo para firmar un manifiesto junto a los líderes de cinco países, de 20 que conforman Latinoamérica, de extrema izquierda en contra de la intervención estadounidense para derrotar al régimen del dictador bolivariano
Cuerpo, sin embargo, ha subrayado que la energética española da estabilidad al suministro eléctrico en Venezuela a través de la explotación del yacimiento de gas que tiene en el país y que el objetivo es que eso «siga sucediendo».
Asimismo, ha expresado el deseo de que la situación «poco a poco se vaya estabilizando y vayamos avanzando en esa transición», una transición donde España, por la actitud del Gobierno de Sánchez, ya no solo con Trump, sino contra la oposición venezolana, ha quedado fuera de juego.


