El consejero delegado de Puig, José Manuel Albesa, ha reiterado este martes que las negociaciones para una posible fusión con la multinacional estadounidense Estée Lauder siguen en curso y que todavía no hay un acuerdo entre las dos respecto a la operación.
Así lo ha afirmado durante una entrevista en el VII Foro Internacional de Expansión, en la que ha recordado que, el 23 de marzo, Puig comunicó a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) que estaba en comunicaciones con Estée Lauder y que hicieron lo mismo en la presentación de resultados del primer trimestre.
Albesa ha hecho hincapié en que siguen negociando con Estée Lauder y no han llegado todavía a cerrar una fusión, y ha rechazado ahondar más en la cuestión.
La fusión reconfiguraría el mapa de la cosmética global al crear el tercer grupo del sector por capitalización, con un valor cercano a 35.000 millones de euros, según las estimaciones del mercado.
Puig ve margen para comprar más marcas
Por otra parte, el directivo, que relevó en marzo como consejero delegado a Marc Puig, ha añadido que la multinacional tiene margen para comprar más marcas, puesto que cuenta con una posición financiera cómoda, con un ratio de apalancamiento de 0,7 veces, lo que considera «muy favorable» para seguir invirtiendo.
También ha destacado que la multinacional ha demostrado capacidad de crecimiento tanto orgánico como inorgánico y se ha consolidado como un socio atractivo para fundadores de marcas, que se sienten «cómodos con los valores familiares del grupo».
Además, ha añadido que entre las prioridades de la empresa figura seguir creciendo en Estados Unidos y, sobre todo, en Asia, donde tiene una cuota de mercado del 11 %, pese a que la región representa el 35 % del mercado del sector, por lo que todavía ve amplio margen de crecimiento.
Sobre el impacto del cierre del estrecho de Ormuz y la guerra en Oriente Medio, Albesa ha recordado que estimaron un impacto en el primer trimestre del 1,2 % y ha trasladado que siguen con preocupación las consecuencias que pueda tener en la categoría de ‘travel retail’ por la caída de los viajes internacionales.
La multinacional catalana cerró el último ejercicio con un beneficio de 594 millones de euros, un 11,8 % más que el año anterior.


