La presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, ha afirmado este miércoles que la entidad monetaria actuará si la inflación en la zona del euro se aleja mucho del objetivo como consecuencia de la guerra en Irán. Y la única forma de actuación que tiene es aumentar el precio del dinero del euro, es decir, de subir los tipos de interés.
En la conferencia «El BCE y sus observadores», Lagarde ha explicado que «las perturbaciones de la oferta pequeñas, puntuales y de corta duración pueden analizarse».
«Pero, a medida que las desviaciones previstas de nuestro objetivo de inflación se vuelven más grandes y persistentes, los argumentos para actuar se fortalecen», ha advertido Lagarde.
El BCE y el análisis de la situación
El BCE debe evaluar «la naturaleza, el tamaño y la persistencia del impacto antes de tomar decisiones de política monetaria», ha considerado su presidenta.
La política monetaria no puede bajar los precios de la energía, pero el BCE debe identificar cuando los riesgos de unos costes de la energía más elevados se convierten en una inflación generalizada a través de efectos indirectos o de segunda ronda debido a las subidas salariales y de las expectativas de inflación, ha asegurado Lagarde.
Para Lagarde el BCE «necesita prestar estrecha atención a las señales de alerta temprana de que el impacto se incrusta en dinámicas de inflación más amplias».
La respuesta dependerá de «la intensidad y de la duración del impacto y de cómo se propaga», ha insistido la presidenta del BCE.


