Las acciones del grupo de perfumes Puig han liderado los descensos del IBEX 35 y de la Bolsa española al caer el 13,44 %, tras anunciar que se han interrumpido, sin acuerdo, las conversaciones que mantenía con la firma estadounidense Estée Lauder para alcanzar una posible fusión.
La acción ha cerrado a 15,27 euros, lo que supone un grave revés para aquellos inversores que acudieron a su OPV de mayo 2024 atraídos por la calificación de OPV estrella que le dieron la mayoría de los analistas y expertos de la banca de inversión y que pagaron 24,50 euros por título para la felicidad de la familia Puig. Desde entonces, esos inversores pierden 9,26 euros por acción, casi el 38%.
Y lo que es más grave y quizás responda a la pregunta de la CNMV por qué en España hay tampoco interés por las salidas en Bolsa. En dos años, la acción de Puig solo estuvo los dos primeros meses de cotización, por el periodo de estabilización e intereses de la banca colocadora, por encima de los 24,50 euros de la venta pública y eso pese a que fue metido con calzador en el índice IBEX 35.
El 38% de caída desde la OPV de mayo de 2024

La multinacional española de fragancias, moda y cosmética Puig ha informado este jueves a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) de que han terminado las conversaciones con la estadounidense Estée Lauder para una potencial fusión sin haber alcanzado un acuerdo.
Puig se mantiene enfocada «en la ejecución de su estrategia y en continuar impulsando el crecimiento rentable en el conjunto de su cartera de marcas», ha señalado la compañía.
El pasado 23 de marzo, ambas empresas anunciaron que estaban negociando fórmulas para combinar sus negocios, una operación que habría dado lugar al tercer grupo del sector global de la cosmética, con un valor cercano a 35.000 millones de euros.
La decisión «no altera la hoja de ruta estratégica de Puig», ha asegurado la firma, que el año pasado batió su récord de ventas, con unos ingresos de 5.042 millones de euros, y registró un beneficio de 594 millones, un 11,8 % más que en el ejercicio anterior.
Una trayectoria de crecimiento de Puig
La compañía ha subrayado que cuando confirmó los contactos con Estée Lauder ya advirtió de que «no existían garantías sobre la operación ni sobre sus términos».
«Valoramos las enriquecedoras conversaciones que se han mantenido con The Estée Lauder Companies», ha afirmado hoy en un comunicado el consejero delegado, José Manuel Albesa, que ha resaltado que Puig «cuenta con una sólida trayectoria de crecimiento, por encima del mercado de la belleza ‘premium'».
La «sólida estructura de capital» de la compañía otorga «flexibilidad para acometer un amplio abanico de alternativas estratégicas alineadas con nuestras prioridades a largo plazo», ha agregado Albesa, que desde marzo sustituye como CEO a Marc Puig, que por su parte se mantiene como presidente ejecutivo.
«Continuaremos aplicando un enfoque altamente selectivo y orientado a la creación de valor en M&A (fusiones y adquisiciones), para seguir complementando nuestro portfolio», ha señalado el consejero delegado.
Ha recalcado asimismo que confía en la «fortaleza» de Puig como compañía independiente para «generar valor a largo plazo».