La gestora de fondos de inversión Panza Capital ha asegurado que ya se dan todos los ingredientes necesarios para hablar de existencia de burbuja en la inteligencia artificial (IA), por lo que ha alertado del riesgo de que la «fascinación» por la innovación lleve a confundir con una inversión rentable.
El presidente y director de Inversiones de Panza Capital, Beltrán de la Lastra, acompañado por el consejero delegado de la gestora, Gustavo Trillo, ha hecho hincapié en la presentación de la segunda carta trimestral de la firma en que la innovación sin precedentes genera entusiasmo, enormes cantidades de capital se dirigen a construir la infraestructura, compitiendo por ganar la carrera y llevando a la “destrucción creativa”.
Tras destacar que el entusiasmo termina inevitablemente excediendo las oportunidades económicas reales, De la Lastra se ha referido abiertamente a la burbuja en torno a la IA, argumentando que cuando se está cerca del «pinchazo» se produce exuberancia o superexuberancia en los precios con valoraciones extremas, bien por múltiplos o por beneficios insostenibles, o salidas a bolsa disparatadas.
Por tanto, al igual que ha ocurrido en el sector de defensa, ha dicho De La Lastra cuando las expectativas se «desbocan» es mejor momento para vender que para compra.
Panza Capital ha advertido de que se está pagando de más por los centros de datos
Panza Capital ha advertido de que se está pagando de más por los centros de datos en pleno «optimismo desmesurado» por la IA.
Ante este escenario, la gestora ha apostado en el último trimestre por aumentar posición en el sector de la construcción, en concreto en la constructora británica Berkeley Group, y han incorporado a la cartera a la constructora estadounidense NVR Inc.
Por el contrario, Panza Capital ha reducido peso en compañías químicas, beneficiadas por la guerra de Irán, así como en empresas cuyo precio ha subido excesivamente al calor de la construcción de centros de datos impulsado por la IA, de modo que han salido de la minera Southern Copper, mientras que continúan en las tecnológicas ABB, Schneider Electric y Renishaw.
De la Lastra, que ha recordado que la época estival suele ser convulsa para los mercados y más en el momento actual tensionados por la guerra en Irán, considera que el inversor debe prestar atención al precio al que se adquieren las compañías para logran rendimiento en el futuro.
En su opinión, las mejores oportunidades se encuentran en compañías «excelentes» cuyas valoraciones reflejan la incomodidad de la ciclicidad, y ha destacado la divergencias entre los resultados empresariales de las compañías que se dedican a la venta de productos de pequeña cuantía, sin necesidad de financiación, de aquellos otros en los que se requiere financiación, como es vivienda y autos.
Panza mantiene su apuesta por Cie Automotive
Ha destacado el caso de Ryanair, que ha batido récord histórico de beneficios, beneficiada por los nuevos hábitos sociales ya que las personas prefieren vivir experiencias en lugar de tener posesiones; mientras que en el caso del consumo básico, De La Lastra se ha referido a la cadena internacioanl de tiendas de descuento holandesa Action, que aunque crece a buen ritmo, sus datos de ventas muestran debilidad en el consumo de rentas bajas.
En el caso de la industria del automóvil, Panza mantiene su apuesta por Cie Automotive, al considerar que la prudencia estratégica y la eficiencia en costes se premian a largo plazo, en referencia al buen comportamiento de la compañía a pesar del momento complicado que vive el sector del automóvil.
Para la valoración de los sectores, De La Lastra cree que un «muelle» es la mejor representación gráfica, ya que ha explicado que cuanto mayor es la compresión, más potente es la expansión, y viceversa.
Frente a un péndulo que realiza un movimiento simétrico y acompasado, el muelle, ha apuntado, son menos predecibles y más bruscos; por lo que Panza apuesta por moverse hacia los muelles a medida que están más comprimidos, ya que a pesar de ser incómodo es rentable.
Respecto a la gestora, Trillo ha explicado la reciente integración del fondo Panza Premium con Panza Inversiones, que ha absorbido un patrimonio residual de apenas un millón de euros.


