España «está atravesando uno de sus mejores momentos de los últimos 45 años». Sánchez no se cansa ni una ni otra vez de repetir la misma cantinela sobre la marcha de la economía española porque el PIB, por cierto, ahora sembrado de dudas tras las injerencias en el INE de Calviño, crece más que los de su entorno. Eso no cuadra con que España siga siendo el único de la OCDE con una tasa de paro mayor al 10%, un país, según denuncia, Cáritas, donde la clase media ha desaparecido, los vulnerables suman cuatro millones y donde tener un trabajo no garantiza cubrir las necesidades básicas.
España volvió a ser en septiembre el único país de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) con una tasa de paro de dos dígitos, en concreto con un 10,5 %, tras tres meses consecutivos en que Finlandia había alcanzado o incluso superado el umbral del 10 %.
El desempleo bajó cinco décimas en septiembre en Finlandia al 9,6 %, y fue uno de los cuatro países de los 32 para los que la OCDE presentó este jueves los datos comparados en los que hubo un descenso ese mes junto a Austria (cuatro décimas al 5,5 %), Dinamarca (tres décimas al 6,1 %) y Colombia (tres décimas al 8,6 %).
En el caso de Colombia, esa tasa estaba rozando el mínimo del 8,5 % que se alcanzó en noviembre de 2015 en una serie histórica que comienza en 2001.
España lleva años como farolillo rojo de paro en la OCDE
España, que lleva años como farolillo rojo del desempleo en la OCDE, con el 10,5 % fue uno de los 24 países en los que el paro se mantuvo estable en septiembre.
Hubo incrementos en Australia (dos décimas al 4,5 %), Hungría (también dos décimas al 4,5 %), Luxemburgo (tres décimas al 6,9 %) y Eslovenia (dos décimas al 3,1 %).
España con 3,1 puntos fue tras Turquía y Grecia, el tercer país en el que hubo una mayor diferencia entre la tasa de paro de las mujeres (12,1 %) y el de los hombres (9 %).
En el otro extremo, hubo en septiembre 20 países en el que el desempleo era mayor entre los hombres que entre las mujeres, sobre todo en Estonia, Bélgica y Finlandia.


