La empresa de materiales de construcción Molins ha colocado un bono por importe de 500 millones de euros, unos fondos que servirán para reforzar la estructura financiera de la compañía y reembolsar íntegramente el préstamo puente usado para financiar parcialmente la adquisición de la compañía portuguesa Secil.
Según ha informado este miércoles la empresa en un comunicado, se trata de un bono inaugural a través de su filial Molins Finance y consiste en deuda sénior no garantizada (senior unsecured) con vencimiento en 2033 y un cupón fijo anual del 5,50 %.
Los bonos cuentan con garantías de la sociedad matriz, Cementos Molins, y de determinadas filiales del grupo, y cotizan en la Bolsa de Luxemburgo.
La compañía ha explicado que los recursos obtenidos permitirán amortizar íntegramente el préstamo puente utilizado para financiar parcialmente la adquisición de Secil, cerrada en el primer trimestre de 2026, así como reforzar su perfil de liquidez y su flexibilidad financiera.
Molins y la compra de Secil
El grupo cementero completó en marzo la adquisición de la compañía portuguesa Secil, especializada en materiales para la construcción, en una operación valorada en 1.400 millones de euros.
Tras cumplirse las condiciones para el cierre de la operación, anunciada en diciembre, Molins ejecutó la compra de Secil al grupo industrial portugués Semapa.
Con la incorporación de la compañía lusa, Molins busca reforzar su presencia en Portugal y ampliar su posicionamiento en Latinoamérica con la entrada en Brasil, un mercado relevante para el crecimiento futuro de la compañía.
Además de la compra de Secil, Molins ha ido sumando otras adquisiciones en los últimos meses, como la de la empresa Concremat en Portugal, la consecución de Baupartner en el sureste de Europa o la de la compañía de prefabricación de hormigón Zenet, con sede en Escalonilla (Toledo).
Molins cerró el ejercicio 2025 con un beneficio neto de 185 millones de euros, un 1 % más que el año anterior, con unas ventas de 1.368 millones, en línea con 2024.


