La guerra en Irán ha generado un entorno de elevada incertidumbre para los inversores, al poner en riesgo el suministro global de materias primas clave como el petróleo y los alimentos, lo que incrementa las probabilidades de un escenario de estanflación a nivel mundial, según los estrategas de Pictet Asset Management.
Ante este contexto, marcado además por la imprevisibilidad política de Donald Trump, la gestora ha optado por reforzar el carácter defensivo de sus carteras. En concreto, recomienda sobreponderar sectores como el sanitario y el de servicios públicos, mientras que aconseja reducir exposición al consumo discrecional, que podría verse más afectado por el impacto de la inflación en el gasto de los hogares.
En términos generales, Pictet mantiene una postura neutral en las principales clases de activos y regiones, con la excepción de China. Según explica Luca Paolini, estratega jefe de la firma, la estrategia pasa por priorizar compañías eléctricas, que se benefician de una demanda más estable, el impulso de la electrificación y las políticas orientadas a la independencia energética. Asimismo, destaca el atractivo del sector salud, tanto por su carácter defensivo como por su potencial ligado a la innovación en inteligencia artificial.
La gestora también ve oportunidades en el sector tecnológico, tras las recientes correcciones que han ajustado las valoraciones. En este sentido, considera que la inversión vinculada a la inteligencia artificial, especialmente en infraestructuras como centros de datos, seguirá sosteniendo la demanda.
En renta fija, sin embargo, el escenario es más complejo. Desde Pictet advierten de que el riesgo de estanflación es negativo para este tipo de activos, en un momento en el que los mercados han pasado de anticipar recortes de tipos de interés a contemplar posibles subidas.


